¿Ahora se volvió importante eso de las etiquetas de los alimentos empacados?

Hace tiempos, en Europa y en Estados Unidos, las compañias productoras de alimentos empacados deben poner una tabla de información nutricional en los empaques. La FAO (U.N Food and Agriculture Organization) de las Naciones Unidas, dice que la seguridad alimentaria es un derecho humano y por lo tanto debe haber claridad en que el contenido de lo que uno se come sea sano y nutritivo y que no represente peligro.

Esto, que suena bastante lógico, no era obligatorio en Colombia (todavía falta un tiempo para que la ley entre en vigencia) y la verdad no entiendo la reticencia de muchas empresas a poner dicha información en los empaques. ¿Será por costos? No lo sé. No creo que sea por no divulgar lo que tiene el alimento. Lo que sí puedo hacer, es explicar brevemente lo que tiene esa tabla que aparece por detrás de los empaques y porqué debemos leerla y entenderla antes de comprarlos. O después de comprarlos, ya en la casa, con más tiempo y sobretodo con anteojos. El asunto detrás de la información, es el control de la obesidad y prevención de posibles enfermedades derivadas de esta.

Estas tablas son más o menos estándar en su formato y vienen especificadas por porción y su equivalencia para una dieta de dos mil calorías diarias:

Entonces hay que tener en cuenta cuántas porciones tiene cada envase. Por otra parte, los empaques de alimentos como los chocolates tienen algunos sellos adicionales, más visibles en las cuales (basados también en una dieta de dos mil calorías diarias) se especifican por porción:

  1. Valor en gramos y porcentaje equivalente de grasa total
  2. Valor en gramos y porcentaje equivalente de grasa saturada
  3. Valor en gramos y porcentaje equivalente de azúcares
  4. Valor en gramos y porcentaje equivalente de sodio

Recuerde que los valores expresados son para la porción, no para todo el paquete. Así por ejemplo, si un paquete de galletas dice que tiene cuatro porciones y uno se come todo el paquete, los valores en gramos son los de las cuatro porciones sumadas. La grasa que consumimos en este ejemplo, es la de las cuatro porciones, es decir, los valores que dice en la etiqueta, multiplicados por cuatro. Con los paquetes de cereales el asunto es más complicado, es bastante difícil medirlos, porque como las porciones son en gramos, uno debería tener una balanza y no me imagino tratando de pesar los gramos de la porción mientras corre para salir a trabajar. De todas formas, recuerde que al ojo, la probabilidad de acertar la porción recomendada de cereal que uno se sirve en la leche es casi cero.

Pero bueno, la lectura de la etiqueta trata de ser más o menos fácil:

  1. Cantidad de calorías y cuántas calorías provienen de la grasa contenida en el alimento. La diferencia de calorías resultante entre las dos, es la que proviene de carbohidratos o de proteínas.
  2. Grasa total, saturada y trans y colesterol. Todas las publicaciones han insistido sobre la necesidad de bajar la ingesta de estas grasas con el fin de prevenir enfermedades coronarias.
  3. Sodio, este es un metal importantísimo para que los músculos acaten las órdenes de moverse que les envía el cerebro. Sin embargo, como todo, no se debe exceder cierta cantidad. Si uno lo hace, corre el riesgo de tener un desequilibrio electrolítico que tiene otras consecuencias problemáticas. Se asocia el sodio a la cantidad de sal (NaCl) que uno consume y que tampoco debe excederse de los valores recomendados. Acá abro un paréntesis sobre lo que publican algunas sales que se venden en el mercado y dicen contener “menos sodio”. No me imagino cómo logran que la molécula de sal NaCl, tenga menos Na. Así que deberían explicar mejor la cosa. Mmm…
  4. Carbohidratos y cuánta fibra contienen, básicos en la alimentación, no hay que extenderse mucho sobre el tema. La fibra ayuda con el cuidado del tracto digestivo y con el manejo del peso.
  5. Cantidad y porcentaje de azúcares y de proteínas. Originalmente los azúcares no tenían un valor diario recomendado, sin embargo, ahora ya lo tienen debido a la relación entre azúcares consumidos y obesidad.
  6. Vitaminas, al menos la A y la C y elementos como el calcio y el hierro.

Esto es a grandes rasgos lo que describen las etiquetas de los alimentos y que afortunadamente ya en el país muchas de las compañías han acogido las publicaciones de contenidos. Ahora sólo es necesario leerlas y tomar decisiones informadas respecto a lo que compramos.

En Colombia en estos días se está modificando un poco el asunto de las etiquetas de los alimentos empacados. Ahora se debe advertir claramente si el alimento tiene:

  1. Alto contenido en azúcares añadidos
  2. Alto contenido en sodio – sal
  3. Alto contenido en grasas saturadas

Adicionalmente, se debe presentar la etiqueta para cantidades de cien gramos o de cien mililitros y por porción. Vamos a ver qué tan compleja sale la tabla. Lo que sí es muy bueno, son los sellos de advertencia descritos.

Ver: https://www.minsalud.gov.co/Paginas/Colombia-tendra-etiquetado-nutricional-en-los-alimentos-envasados.aspx

Published by pilatescaribe

Systems engineer and finance specialist. My hobbies, besides exercising, are writing, reading, cooking and music.

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