Getsemaní – no Monte de los olivos

En esta época de cuarentena, cuando uno empieza a tratar de distraerse de diversas formas, estoy haciendo lo que menciona Piedad Bonnett hoy, en su columna en El Espectador, “Nuestro tiempo”, tratando de recuperar mi práctica de lectura y no seguir postergando mi deseo de escribir. Me gusta escribir, aunque creo que es un oficio muy complicado, eso de sentarse a observar el mundo y sus relaciones y escribir su propia perspectiva de manera que quien lo lea, sienta qué fue lo que uno quiso decir, no es fácil. Pero a falta de algo que me guste más, estoy en eso, haciendo una especie de crónicas de lo que se me ocurre.

En fin, hoy leí un blog de Stuart M. Perkins (Storyshucker) acerca de los perros callejeros en Cartagena de Indias. Que los hay muchos y hasta tienen, afortunadamente alguien que está en la lucha tratando de velar por ellos:

https://www.cartagenapaws.com/

Y me puse a pensar en el ahora, de qué estarán viviendo esos perros callejeros, cuando no hay la gran cantidad de gente que normalmente estaba en la ciudad, turistas y locales, quienes de alguna forma los alimentaban y los consentían.

Y eso me lleva a otros a los cuales la nueva situación los ha afectado mucho más: aquellos de la economía informal, los que viven en el día a día, sin recursos, sin gente a quien ofrecer su trabajo diario. ¿Cómo lo estarán haciendo? Entonces debo pensar en el siguiente paso, posterior a la cuarentena. Se hace necesario que los pensamientos vayan dirigidos hacia la recuperación, por todos ellos y por nosotros mismos. ¿Cómo vamos a redescubrirnos, al menos los que vivimos en Cartagena? ¿Cómo vamos a sacar mejor provecho de las cosas bellas que tenemos, sin destruir? Y eso me lleva a recordar lo poco que alcancé a conocer de Getsemaní.

El barrio Getsemaní en Cartagena de Indias, está delimitado por la avenida Daniel Lemaitre, la calle del Pedregal, una de las murallas de la ciudad y la calle del Arsenal. Adentro los nombres de las calles son muy hermosos, como por ejemplo calle de la Sierpe o la calle de Tripita y media, de la cual cuenta Juan Gossain la historia de una muchacha que vivía en esa calle, vendía tripas de animales, por lo cual la conocían como Tripita y alguna vez se ganó un premio y le dió por usar medias de colores (en Cartagena a 36 grados centígrados) y entonces decían: «allí va tripita y media» y la gente empezó a identificar la calle por ese nombre. Y está también la calle Larga, por donde uno puede llegar a la isla de Manga, a través del puente Román y encuentra a la entrada de Manga, el fuerte de San Sebastián del Pastelillo.

Pero el barrio Getsemaní, ahora considerado como uno de los sitios más cool, dicho por revistas como Forbes, se conserva lleno de tradición, los vecinos con sus puertas abiertas y abiertos al turismo. Está anclado alrededor de la Plaza de la Santísima Trinidad, sitio lleno de vida, donde los getsemanicenses en las noches presentan espectáculos al aire libre, bailes, clases de aeróbicos, etc. Pero además puede uno tomarse una cerveza fría en mesas que están alrededor de la plaza, o al menos eso se podía hacer hasta hace un tiempo. Creo que ya no y no por lo de la cuarentena.

Muy cerca de la plaza, está un sitio maravilloso, una callecita de no más de un metro con cincuenta de ancho, que se llama obviamente, el Callejón Angosto

Las sombrillas están permanentemente allí, dando sombra a los transeuntes. Y también hay un Callejón Ancho…

En otras partes del barrio, las calles están llenas de vegetación florecida, casi permanentemente, flores de diferentes colores en árboles y arbustos, que no sé cómo logran mantenerse así con ese calor:

Hay hostales, hoteles, restaurantes, sitios para contemplar, calles con graffitis, sitios para escuchar música y bailar salsa.

Cuando todo esto pase, iré a caminar allí. Volveré a comer en “La cocina de Pepina” y en “Celelé”, que espero con todo mi corazón que sobrevivan a esta crisis. Volveré a ver las casas, a hablar con la gente, y a tratar de entender su acento cartagenero y a disfrutar de todo lo que tiene este lugar tan especial en Cartagena de Indias.

Para quienes estén interesados en Getsemaní, hay un periódico que sale impreso, pero también tiene página web:

https://www.elgetsemanicense.com/

Published by pilatescaribe

Systems engineer and finance specialist, living in Cartagena de Indias. My hobbies, besides exercising, are writing, reading, cooking and music. Came to Cartagena due to a health condition and it was the right decision as condition almost disappeared.

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