Desiderata

Hace unos días leí en el periódico que las UCI en España si hay colapso de atención, darían prioridad a aquellos pacientes con mejor probabilidad de sobrevivir… Alguien decidirá. Recuerdo en la película basada en el libro de Isaac Asimov, Yo Robot, donde un policía que posee un brazo biónico,  tiene una pesadilla recurrente donde un robot lo salvó en un accidente en lugar de a una niña, porque la probabilidad de sobrevivir de él era mayor que la de ella. 

Y la esperanza de las UCI no es que sea mucha, como decía el médico Javier Romero, invitado por Patricia Lara en su columna del 1 de mayo, sobre los pacientes con COVID-19: «Los estudios chinos determinan que el 80% de los que necesitan conectarse a un ventilador fallecen», entonces la decisión es sobre un 20% más de esperanza de vida:

«Tú eres una criatura del universo, 

no menos que los árboles y las estrellas,

tienes derecho a existir»

Desiderata. 

Más allá del significado de la palabra: las cosas que se desean, este poema famoso publicado en 1962 de Max Ehrmann, fue acogido por el movimiento hippie de los sesenta y lo declamaban diferentes personas con voz de baritono y una música de fondo tipo new age. 

Y en esta época muchos se han tomado el derecho a decidir por los demás, ya sea porque han sido gobernantes elegidos democráticamente o no. En Hungría, Viktor Orban quiere gobernar indefinidamente. En Filipinas, dicen que Rodrigo Duterte con poderes ilimitados ha dado órden de disparar a quien viole la cuarentena.  En Cartagena de Indias, nosotros los mayores de sesenta no podemos salir a hacer ejercicio (ya no lo necesitan, dirán otros) y no podemos pisar las playas porque nos lo prohibieron. O podría ser para no tomar la decisión en frente de las UCI totalmente ocupadas.

«Camina plácido entre el ruido y la prisa,

y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio»

Published by pilatescaribe

Systems engineer and finance specialist. My hobbies, besides exercising, are writing, reading, cooking and music.

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