Pueblos lindos y valientes

Hay en Colombia pueblos con nombres espectaculares. Uno de ellos es Belén de los Andaquíes, al sur occidente del departamento del Caquetá. Nunca he ido y es posible que para llegar allá haya que atravesar carreteras que más parecen caminos de herradura, lo que quiere decir que sólo son aptos para caballos, burros y mulas. De hecho el viaje en carro desde Bogotá toma entre diez y doce horas pese a que la distancia en línea recta es de solamente 400 kilómetros y en carretera de 570 kilómetros lo que da una velocidad promedio de cuarenta y siete kilómetros por hora.

Pero hay otro hecho que hace de Belén de los Andaquíes un pueblo hermoso:

El 31 de diciembre de 2001 a las siete de la noche, la guerrilla de las FARC intentó tomarse el pueblo. Cuál sería la sorpresa de ese grupo armado cuando los habitantes del pueblo, con la emisora, el cura desde la iglesia y la discoteca con sus parlantes, decidieron poner a sonar villancicos, los habitantes pidieron paz y sacaron sábanas y se quitaron las camisas para que cesaran los disparos, y ¡lo lograron!, no hubo toma guerrillera.

Otro de esos pueblos de nombre lindo es Santa Catalina de Alejandría, donde nació la india Catalina y cuyo monumento está en Cartagena de Indias a unos cincuenta kilómetros de allí. Llamado así en honor a la santa obviamente nacida en Alejandría, Egipto. Ni idea porqué el virrey Sebastián de Eslava puso ese nombre al municipio y además porque por decreto ordenó: levantar iglesia, cementerio, sacristía, casa cural, plaza y cárcel. Como quien dice toda la presencia del estado… Vale la pena mencionar que el municipio en cuestión, limita con otro de un buen nombre: Piojó, con tilde en la segunda o, no piojo. Se puede visitar en Santa Catalina de Alejandría el Volcán del totumo donde la gente se hace tratamiento de piel utilizando el barro azufrado, las salinas de Galerazamba y el mar que se pone de color rosa en alguna época del año debido a unas algas. Es posible que en Colombia se conozca el sitio más como Galerazamba que como Santa Catalina de Alejandría.

Pero a lo que voy: Rómulo Bustos Aguirre nació en este pueblo caribeño. Uno ve la foto del personaje y tiene pinta de profesor, que de hecho lo es, pero uno de esos bien ilustrados:

«Doctor en Ciencias de las Religiones de la Universidad Complutense de Madrid; magíster en Literatura Hispanoamericana del Instituto Caro y Cuervo; titulado en Derecho y Ciencias políticas de la Universidad de Cartagena y profesor de literatura en la Universidad de Cartagena».

Un día de estos le preguntaré, si tengo la oportunidad de conocerlo personalmente en qué consiste eso de ser doctor en ciencias de las religiones. El tipo no anda por las ramas en cuanto a los nombres de sus libros: «Palabra que golpea un color imaginario», «Muerte y levitación de la ballena y otros poemas» y otros. Pero sus poemas son lindos, profundos, bien escritos con ritmo caribeño.

Los poemas transcritos no sé si son de alguno los libros de nombre raro:

Poiesis

Cada mañana

con las calladas maneras de la ostra

reconstruyes con esmero

tu pequeño dios

a la medida de tu ignorancia

a la perfecta altura de tu abismo

Ínfima o deforme, te dices

una perla bien puede merecer el esfuerzo

sdr

Hay alguien que yo sé morándome

a J. Arleis

Hay alguien que yo sé morándome

Arrastra sus alas de ángel sonámbulo

como quien busca una puerta

entre largos corredores

Triste de sí

Pulsando inútil las cuerdas más dulces

de mi alma

Quizás me existiera desde siempre

¿De qué ancho cielo habrá venido

este huésped que no conozco?

Published by SueñosFinales

Systems engineer and finance specialist. My hobbies, besides exercising, are writing, reading, cooking and music.

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