Oficios

Siempre he admirado a aquellos que tienen como profesión un oficio y con el deseo de ser hábil en alguno he incursionado en varios de ellos. Yo digo que se necesita valor dentro de la familia si no hay alguien cercano que profese el oficio en cuestión. Cuando uno decide tomar una profesión siempre habrá críticos opinando sobre qué es lo mejor para uno. Hace muchos años conocí un alemán que me fabricó unos muebles en madera y cuando le pregunté por su profesión, me dijo lleno de orgullo: «La estudié en mi país y me vine acá a desempeñarme como carpintero». ¿La estudió? pues sí como aprendiz de un maestro que le enseñó y eso sí era bien visto en su tierra natal. En nuestro(s) país(es), hay que tener una profesión que se estudie durante varios años con tal de que le den a uno un cartón que lo acredite como profesional y es que inclusive los gobiernos lo exigen para poder trabajar con ellos. En los oficios no hay un diploma por acá. Mi decisión de estudiar ingeniería de sistemas se basó en una conversación con algún amigo de mi hermano quien me habló de esta carrera nueva en ese momento y porque yo había visto la película 2001: Una odisea del espacio de Stanley Kubrick y en ella, el computador HAL 9000 me maravilló, qué máquina tan peculiar y HAL representa lo que ahora, más de cincuenta años después es la inteligencia artificial y más allá. Así que en ese tiempo no tuve que pensarlo mucho, pero hacer un oficio me ha llamado toda la vida.

Hace como un año tuvimos que cambiar la puerta de la parcela donde vivimos más que todo por motivos de seguridad pero eso es otra historia y recurrimos a un maestro ornamentador (así se llama ese oficio de artesanía en metal): Henry. Tipo orgulloso este Henry de su trabajo y de su profesión. Concertamos una cita y llegó en su vehículo muy cumplido, tomó las medidas, me hizo entender el tipo de material y pintó el diseño y las características de la puerta, propuso cuánto tiempo de trabajo y negociamos precio. A los tres días me llamó para que pasara por el taller a ver el avance y a la semana llegó con la puerta y la instaló. Ese sí es el tipo de profesional que se necesita, no creo que tenga un cartón pero que muchas veces lo sorprende a uno por su cumplimiento: impresionante.

Tanto fue lo que nos gustó que le encargamos otro trabajo, para un mueble de almacenamiento de utensilios de cocina y lo preferimos a un carpintero muy bueno pero este último no sabía cómo calcular los tiempos. Cuando uno pasa por el taller de Henry, él está siempre trabajando en sus creaciones de metal.

Hacer cosas con las manos y utilizar bien herramientas es una de esas habilidades envidiables. No soy muy bueno en ello, pero me las arreglo. No he vuelto a retomar el asunto de la talla en madera que estudié con un maestro tallador hace años, pero eso sí tengo libros, revistas, unas herramientas envidiables que me regaló mi amigo Nano y árboles como guayabo, quebrajacho y ocobo rosado. Así que básicamente no tengo excusa para no hacer nuevas tallas, sólo es comenzar a curar una madera (ya la tengo en secado) y decidir qué hacer.

Y es que eso del «hacer» lo reconforta a uno, ver cómo se va formando algo que pudo fabricar con su ingenio y sus limitaciones lo hacen sentir bien. Se concentra uno en su obra, mientras tanto piensa sobre una cantidad de temas y situaciones que resolver, la mayoría va saliendo adelante. Espero contarles pronto qué estoy haciendo en aquello de la talla…

Lo que sí tengo claro es que no soy autodidacta, necesito un maestro que me enseñe la técnica del oficio. Por ello tuve un maestro de talla y aún tengo otro de canto quien considera, no de manera trivial, que el enseñar canto es un oficio también. En otra ocasión hablaré de cómo entré en aquello del canto aficionado, pero con estudios y de mi iniciación con mi maestro Carlos.

Yo veo que ya entrando en el final de la vida hay que hacer algo con las manos, como un privilegio. Yo trabajé mucho tiempo con la mente y continúo haciéndolo porque creo que la sigo teniendo lúcida a pesar de los olvidos y el acecho del alemán ese (no el de los muebles, el otro), pero fabricar algo, sembrar y cuidar un árbol o escribir, son experiencias que ojalá todos podamos tener, aunque sea para divertirnos o porque ellas han sido alentadoras en esta época de pandemia.

Published by SueñosFinales

Systems engineer and finance specialist. My hobbies, besides exercising, are writing, reading, cooking and music.

2 thoughts on “Oficios

  1. Tenemos que conocer las nuevas creaciones recupero los formones?

    Espero ver las obras del maestro tallador en madera de guayabo tilo cedro o un cerezo

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    1. Migue, tengo dos trozos de madera de guayabo uno de unos seis centímetros de diámetro y otro del doble. Se están secando por ahora. Teno unas buenas gubias y formones. Abrazos

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