Zoom por atrás

Lo de la pandemia volvió populares algunas herramientas que ya estaban en el mercado como FaceTime, Skype o Zoom. La imposibilidad del contacto cercano generó algo bueno para las herramientas y es que las compañías dueñas tuvieron que mejorarlas en cuanto a desempeño, facilidad y precio. Y eso funcionó.
Los que no estaban preparados eran la mayoría de los usuarios que al principio les costaba mucho esfuerzo utilizarlas y sobretodo darse cuenta que eran vistos por otras personas. Los curas y pastores, por ejemplo, tuvieron que adaptarse a la no presencialidad y entonces hicieron sus ritos desde altares improvisados en sus casas para cuando hubo funerales o no sé qué más. Las misas católicas virtuales se volvieron comunes y al final los que presenciaban el ritual, entendieron que debían poner en silencio su propio micrófono, porque se oía lo que pasaba en esa casa particular o interrumpían la celebración. Recuerdo una a la que asistí y alguien discutía el menú del almuerzo en directo frente a todos.

Las sesiones de los recintos gubernamentales como el senado o la cámara se volvieron normales a través de zoom. Los funcionarios para demostrar su patriotismo y compromiso aparecen con varias banderas de fondo: la del país, la de la ciudad o la foto de gran formato de su jefe de turno, etc. No obstante para exponer su lado de humanos sensibles ponen fotos de la familia o algún objeto de arte propio. Mucha gente, al menos al principio no estaba consciente de que había una cámara encendida frente a ellos y por ello apareció por ejemplo la senadora esa en algún país latinoamericano desnuda ante el público, no tengo idea cuántos likes le dieron. O el gobernador de un departamento colombiano quien en medio de la sesión de zoom se acostó en la cama y empezó a exhibir y a rascar su prominente (y muestra de prosperidad) estómago… Inclusive ahora hay videos en Youtube que muestran las embarradas de la gente por zoom.

Las empresas debieron también adaptarse y hacer sus reuniones de la misma forma. Luego de un tiempo se volvieron más normales y ahora lo que se trata de mostrar es la cultura o la afición a la lectura de los intervinientes en una reunión. Por ejemplo, un presentador de televisión que hace entrevistas aparece con su biblioteca detrás donde exhibe libros antiguos, objetos de arte costosos y unos dibujos de sus nietos debidamente enmarcados…De otra forma no posaría de intelectual. Otro que ví hace unos días exhibía su biblioteca con muchos libros de lomo amarillo que se me antojaron debían ser todos de la editorial Anagrama, curioso ¿sería una forma de marketing digital? Otro personaje mostraba algún sitio de su vivienda, cortinas y unas puertas blancas al fondo para significar que no quiere distracciones cuando está en zoom.

Cada uno quiere mostrarse respetable a través de esa cámara que transmite su imagen y su lugar propios a través de internet y ahora las herramientas permiten que uno ponga un fondo propio para darle más seriedad o privacidad a la conversación, por lo que ya no sabe si todas esas bibliotecas que ponen de fondo en las conversaciones son reales o si esos libros han sido leídos por quien los ha puesto de fondo o como un senador, que apareció con una imagen en medio de la selva y no supe si dijo que estaba trabajando con las comunidades indígenas.

Cuando yo hablo por zoom detrás mío hay una pared, un cuadro, un armario y una puerta y a veces sale la mesa de planchar. Al lado, pero no la muestro, está mi biblioteca, de la cual he leído casi todos los libros que están allí.


Y a veces cuando quiero impresionar, muestro la de los libros bonitos que también he leído.

Published by SueñosFinales

Systems engineer and finance specialist. My hobbies are writing, reading, cooking and music.

2 thoughts on “Zoom por atrás

Comments are closed.

%d bloggers like this: