¿Disciplina para la cuarentena?

Desde cuando yo fui al colegio (parece que hace cientos de años), los Hermanos Cristianos, gente con vocación de docentes puesto que fueron fundados por un educador, Juan Bautista de la Salle, nos inculcaban la disciplina. El colegio lo marca a uno y sigo siendo igual o más disciplinado que en ese entonces. Mire que uno oía que los profesores de esa época eran maltratadores, pero no estos. Al menos yo nunca lo experimenté. Pero en fin, lo que quiero es hablar de mi disciplina, no la de los estudiantes o demás. 

El día a día, de nosotros en la casa, bajo la cuarentena, empieza muy temprano, antes de las seis de la mañana. No por gusto o porque uno quiera, sino que a esa hora las dos gatas que tenemos empiezan a rondar la cama, pidiendo comida. Se distribuyen los papeles, ellas dos, yo creo que una manda a la otra. Una maulla al lado de la cama y la otra se sube y lo mira fijamente a la cara, hasta cuando uno se despierta. No se mueve, sólo mira. Y entonces hay que levantarse a darles el desayuno y luego, ellas se duermen. Tienen sitios muy particulares para acomodarse a dormir, como la foto, ella se llama Cosita, tiene dieciseis años y sí sabe para que es un mouse…

Ya una vez despierto, no se puede volver a dormir, por lo cual es necesario empezar a funcionar: Café, esa bebida maravillosa de Colombia, la cafeína, estimula mi cerebro, la dopamina liberada me hace ahora sí, estar alerta. El olor del café trae un montón de recuerdos de la casa de mis padres.

Veo un par de series viejas esas de la televisión que nos están pasando actualmente y a las 7:15AM empieza mi actividad física. Tengo la suerte de tener un espacio, aunque pequeño, suficiente para caminar, dándole vueltas y vueltas. Un kilómetro y medio dando vueltas, lo contabilizo con mi celular. Me lo meto en el bolsillo de la pantaloneta y cuenta pasos y distancia., unos doce minutos. Seguimos en una rutina de ejercicio dirigida por mi esposa, suerte mía también. Unos diez minutos de brazos, unos diez minutos de piernas, incluyendo sentadillas, unos diez minutos de abdominales y a estirar… Creo que el estiramiento es más duro que el ejercicio, porque le duelen a uno músculos raros, ¡cómo duele estirar los glúteos, se da uno cuenta de los tres músculos que componen esa parte!, se sienten todos, una vez que termina el estiramiento, sabe uno que no le va a molestar el dolor durante el día. Y llegamos a las 8:15AM. Más café. No tengo teletrabajo, soy uno de los pequeños empresarios que se van a ver muy afectados después de la cuarentena. 

Muy bien. No soy parásito, ayudo en las labores de la casa. Limpio pero trapear no porque eso es muy duro para la espalda y preparo cosas de tomar a mi esposa, porque algunos trabajos ella no me los deja hacer. 

Ahora o, puedo hacer como dice la canción del Gran Combo de Puerto Rico: «Yo me levanto por la mañana, me doy un baño y me perfumo, me como un buen desayuno y no hago má ná», o se reinventa uno, porque hay que estar encerrado y despierto durante catorce horas más. Paso a afeitarme la barba que sale más acá en Cartagena, me baño y me visto como si fuera a una reunión informal. 

Entonces me siento frente al computador a leer los periódicos y paso por El Universal de Cartagena, El País de España, El Tiempo y El Espectador de Bogotá, en todos leo noticias y columnistas y me documento para: 1. ver cómo vamos a hacer una vez que pase la cuarentena y tengamos que enfrentarnos a una economía diferente, 2. para poder escribir. Hablo con socios y amigos que están en otras partes, esto del Whatsapp o del Skype es una maravilla. Escribo para este blog, para otro privado que tengo con unos amigos, para un proyecto de libro. No me levanto del escritorio antes de las doce del mediodía, cuando decidimos quién hace el almuerzo, ella o yo y qué vamos a hacer de almuerzo, ayer, curry de pollo.

Por la tarde, oficios varios en la casa, reparar ese aparato que no sabemos ni siquiera desarmar, como la plancha, pero con la ayuda de Youtube, ya podemos y ¡qué bien! quedó funcionando y no sobraron piezas… Ya no vemos mucho los noticieros, porque son monotemáticos: coronavirus, que este señor murió, que esta señora salió de la clínica, que a los trabajadores de algún hospital no les pagan, que… más de lo mismo todos. 

Las tardes en Cartagena de Indias han estado calurosas, antier, cuarenta grados centígrados de sensación térmica y he descubierto una nueva posibilidad, algo que mis papás hacían con disciplina: siesta de media hora luego del almuerzo. Se levanta uno renovado. Listo para las actividades de la tarde. 

Vuelvo al computador, respondo correos, verifico todo el correo inclusive el spam, de pronto me han enviado ahí algo, no abro los correos desconocidos sin verificar quién los envía, etc. Y a leer el libro del cual les hablé, Galois, adolescente con problemas en el colegio. Lo único que le gustaba era la materia de geometría, dictada por el gran Vernier (hay un aparatico de medir cosas que se llama Nonio – Vernier), 

su padre, un poco decepcionado de Auguste, la madre le pide que hable con él, que se ajuicie…¿Suena conocido? 

Y en todo esto, llegan las siete de la noche, veamos una película, tomémonos un whisky y miremos la luna que por estos días ha estado acompañándonos desde lejos, grande, roja o amarilla. Y mañana será otro día.

Un blues para esta época

El viernes 20 de marzo de 2020 a las 18:00 se inició el toque de queda en la ciudad de Cartagena de Indias, para prevenir los contagios del COVID-19.

Al momento de escribir esto, llevamos catorce días en aislamiento preventivo y aunque la preocupación por la economía es muy grande (nuestro negocio se cerró y no tenemos ingresos para pagar las obligaciones que esas sí, no cerraron), sentimos que el deber nuestro como humanos es protegernos de algo que puede llegar a ser aterrador y amenazante para la especie. No sabremos los estragos que va a causar esto. Hoy, hay más de un millón de contagiados en el mundo: como si toda Cartagena de Indias estuviera con la enfermedad.

Sí, encontraremos la vacuna. Sí, recuperaremos la economía. Sí, vamos a mostrar lo mejor de nosotros de manera solidaria con lo que lo necesitan. Sí, la especie va a sobrevivir como lo ha hecho en múltiples ocasiones. No creo en los mensajes apocalípticos de que este virus, invisiblemente va a acabarnos. No creo tampoco que, si no salimos ya, a trabajar por la economía, todos sufriremos daños irreparables. Hay que seguir las recomendaciones de los epidemiólogos, sí. Lo mostraron en China, lo mostraron en Corea del Sur, ellos, los médicos, tienen razón, ¿los políticos y los economistas?, mmm, parcialmente.

Pero vamos a tener pérdidas cercanas. Amigos o familiares que sucumbieron a la pandemia y que no vamos a recuperar. Entonces, para aquellos a quienes nos afectó o afectará de manera directa, quiero recordar el poema de un inglés, nacionalizado estadounidense, W.H.Auden, que se llama “Funeral blues”:

Parad todos los relojes, cortad los teléfonos,
impedid, con un jugoso hueso, que el perro ladre,
callad los pianos y con un apagado tamborileo,
mostrad el ataúd, dejad que las plañideras se acerquen.

Que los aviones hagan círculos, gimoteando, sobre nosotros,
garabateando por el cielo el mensaje: Él ha muerto,
poned crespones en los cuellos blancos de las palomas,
dejad que los guardias de tráfico porten guantes de algodón negros.

Él fue mi Norte, mi Sur, mi Este y mi Oeste,
mi semana de trabajo y mi descanso dominical,
mi amanecer, mi medianoche, mi voz, mi canción;
pensaba que el amor duraría siempre: estaba equivocado.

No se desean ahora estrellas: apagadlas una a una;
olvidaos de la luna y desmantelad el sol;
lejos verted el océano y barred el bosque.
Pues ahora de ninguna manera pueden traer nada bueno.

Y recuerden guardar la cuarentena, quedarse en casa, lavarse las manos frecuentemente…Juntos lo lograremos

(Des)Equilibrio y (des)control

Una de las cosas que hemos aprendido desde cuando los profesionales de la psicología, et al, tuvieron injerencia en la crianza de los hijos de otros, fue la importancia del desarrollo de dos habilidades llamadas motricidad fina y motricidad gruesa. Porque a nosotros los adultos mayores, como nos llaman eufemísticamente a los viejos, si rompíamos algo era culpa nuestra, no de una mala motricidad fina causada-por-falta de-adecuada-estimulación-temprana. Y eso sí, pague lo que rompió, de alguna forma. 

Ahora ya la cosa es un concepto universal: la motricidad fina tiene que ver con lo que hacemos con los dedos y su coordinación con los ojos. Así que a los viejos nos sorprendía que alguien pudiera escribir en una máquina de escribir (teclado), con los dedos de ambas manos y sin mirar el teclado. Hoy, esta habilidad no sirve para nada, porque en los celulares, sólo utilizan dos dedos los jóvenes y uno los adultos mayores.

La otra motricidad (gruesa) debemos desarrollarla, porque esta es la que tiene que ver con los músculos grandes. Es la que sirve para caminar derecho, saltar por encima de un obstáculo y no enredar sus pies y caer. La que nos ayuda con el equilibrio. 

A cualquier edad que se tenga, debemos trabajar intensamente el equilibrio del cuerpo. Retar nuestra mente para que haga varias cosas a la vez y simultáneamente estemos en posición de equilibrio inestable. Por ejemplo, alzamos los brazos y hacemos una sentadilla pero encima de la máquina, con los pies en la banda de seguridad y la barra estabilizadora detrás. La sensación es diferente al hacerla sobre la máquina o sobre el piso. Estar a unos treinta centímetros de altura reta nuestra mente, nos sentimos inseguros, la parte racional nos dice que no nos puede suceder nada, sin embargo… 

La mente controla las sensaciones y podemos equilibrar nuestro cuerpo, mantener la posición diez segundos, veinte segundos, las piernas empiezan a temblar, pero seguimos retándonos a que sí podemos hacerlo

Seguimos confrontando nuestras sensaciones contra nuestra mente racional: respiración profunda y pausada, abro la cama con una resistencia adecuada a mi fuerza y peso, pongo un balón bajo las piernas y mantengo la posición. Por estos días ¿no tiene una cama de estas?, hágalo en el piso, use un balón de alguno de los hijos. Ahora repita el ejercicio varias veces, cambie la pierna, siempre inspirando y exhalando con tranquilidad, teniendo conciencia de cada uno de los músculos de su cuerpo… mantenga diez segundos, veinte, la fuerza está en el abdomen y en las piernas, disfrute…

Las posibilidades que da una máquina son innumerables, trabajar en cualquiera de las partes de ella, al frente, con la barra estabilizadora, atrás con las dos barras que se desplazan o en la cama móvil y sus resistencias y sus bandas de ejercicios, o con la combinación de todas estas. Luego de la crisis actual, volverán a estar disponibles en el Estudio.

Prueben cómo está su equilibrio, su manejo de las sensaciones y el control y la conciencia de su cuerpo: ¡Rétense!

Y recuerden guardar la cuarentena, quedarse en casa, lavarse las manos frecuentemente…Juntos lo lograremos

Comida sana pero …

En la página breastcancer.org encontré esta definición: «Una alimentación saludable consiste en ingerir una variedad de alimentos que te brinden los nutrientes que necesitas para mantenerte sana, sentirte bien y tener energía. Estos nutrientes incluyen las proteínas, los carbohidratos, las grasas, el agua, las vitaminas y los minerales»

Este concepto es generalmente aceptado, bastante amplio y aplica a todas las tendencias modernas sobre alimentación, cocina, etc.  Es inclusive para veganos, vegetarianos, o  para aquellos cuyas culturas o religiones exigen algunos limitantes en las preparaciones o en los alimentos en sí. 

Siguiendo el orden de la definición de arriba: 1. no necesariamente las proteínas son de origen animal. También las hay de origen vegetal como los hongos (champiñones, orellanas, shitakes, etc) o de leguminosas como el fríjol. lentejas, garbanzos, maní, etc. Aunque en este último se han identificado varios alergenos y sabemos que lo de las alergias es una cosa seria. En un post anterior hablamos de las etiquetas («Ahora se volvió..») y que estas deben tener explícito el contenido de maní.

2. Los carbohidratos están presentes en diversas fuentes de alimentos como cereales (arroz, maíz, trigo, cebada, etc). Acá debemos decir también que es necesario tener cuidado con dos tipos de condiciones, una es la alergia al gluten y otra la intolerancia al mismo (enfermedad celiaca); aquellas personas con alguna de estas condiciones, definitivamente se pierden de uno de los alimentos más ricos y posiblemente uno de los primeros en ser elaborados por el hombre: el pan.

3. Ahh y las grasas… son las malas de la película, han sido estigmatizadas por décadas. Sin embargo, son las proveedoras de energía y protegen contra el frío por ejemplo. Lo que sí existe es evidencia científica de que un alto consumo de grasas saturadas, eleva los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre. Y que un alto nivel de estos, puede conducir a enfermedades cardíacas. ¿Qué grasas debemos priorizar en nuestro consumo? Monoinsaturadas, como el aceite de oliva o poliinsaturadas como el de canola. Debe haber en internet listas de grasas no saturadas y saturadas que se pueden consultar cuando uno tiene dudas.

En lo que si estamos de acuerdo es en que la comida, además de saludable, debe ser linda cuando se ve en un plato o en una fuente, que provoque comerla. En estos tiempos de quedarnos en casa, tenemos más tiempo y debemos hacer que la comida se vea bien. Los platos de las fotos, los hice yo, un aficionado nada más. La ensalada es basada en una receta griega y el otro, no…

Ensalada de tres arroces: podría ser una mezcla de arroz basmati, arroz de jazmín (o integral) y arroz salvaje (que no es un arroz, pero parece). Cocinados por aparte, mezclados fríos, como si fuera una ensalada, con cebolla y pimentón sin piel, los cuales se han marinado en aceite de oliva con ajo picado y de complemento, jugo de limón, aceitunas, algunas almendras tostadas (si no son alérgicos a las nueces), arvejas y cebolla caramelizada por encima, para darle un toque dulce. 

Maravilloso.

O un sofrito, hecho con aceite de canola, para mezclar con arroz, pollo o tofu…

Lo que se ve en la fotografía: aceitunas, si quieren que se note el sabor de ellas, se incorporan al final, cebolla, arveja, habichuelas, zanahoria, pimentón y ajo. Los colores se armonizan perfectamente y los sabores…

Y recuerden, guardar la cuarentena, quedarse en casa, lavarse las manos frecuentemente… 

La esperanza tiene otro color

La playa de Cartagena de Indias, vacía por el aislamiento preventivo…

Yo fui uno de los privilegiados que tuvo teléfono celular cuando llegaron al país en los noventas, pago por la compañia para la cual trabajaba. Tenían desventajas: muy grandes y pesados, costaban el doble que hoy, la red era muy limitada y uno no tenía con quién hablar. Pero bueno, el asunto que me trae hoy es el hecho de que la gente en general, compra un celular por la cámara fotográfica, no porque la comunicación sea más clara o el whatsapp más rápido… Yo no soy la excepción:

He tomado algunas fotografías de aficionado, que obviamente todavía no reflejan la realidad espectacular, pero casi. La foto del atardecer, tomada en abril 28 de 2019 a las 6:07 de la tarde, con mi celular. Se puede observar el tamaño del sol, a pesar de que las cámaras de los teléfonos no lo toman tan bien como uno lo ve con sus propios ojos. Lo que quiero decir es que el sol en ese momento se veía gigantesco. En el lado superior derecho de la foto se aprecia una figura que puede ser un dron, un avión o un pájaro que va tarde a casa.

La siguiente fotografía tomada el mismo día, con el mismo celular, muestra uno de los aviones de alguna de las diferentes aerolíneas que traen y sacan gente de Cartagena de Indias. El sol atrás, el avión cerca, ya debe ir a unos seiscientos metros de altura sobre el nivel del mar.

Una más, tomada a las 6:35PM del día 1 de junio de 2019. Los colores son reales, no tiene ningún efecto sobre la foto. Las nubes hacen unas figuras maravillosas. Se dispersa la luz del sol en amarillos y rojos, sobre un fondo azul y gris. El mar abajo gris y la playa negra, bellísimo…

Ahora que estamos en crisis sanitaria mundial, la esperanza que es un sentimiento particular de cada uno, me hace recordar una canción de Joan Manuel Serrat, “Pueblo blanco”: 

“Tal vez mañana sonría la fortuna,

y si te toca llorar es mejor frente al mar”

No hay nada más cierto, las cosas se ven mejor cuando uno está frente al mar, las olas y su sonido sosiegan y  los atardeceres como estos hacen al espíritu más optimista. 

¡Saldremos adelante!

Recomendaciones al ir de compras

Muchos se preguntan cómo ir de compras y minimizar el contagio. . Acá, un link de El Comidista, en España:

https://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2020/03/15/articulo/1584282396_748921.html#?sma=newsletter_elcomidista_menu20200319

Yo creo que si uno no tiene guantes desechables, podría usar una de esas bolsas de las frutas, puesta al revés, para aislar las manos. ¿qué creen?

Hay muchas recomendaciones, pero la principal es no dejarse llevar por el pánico y comprar de todo lo que no necesitamos. El país va a seguir abasteciéndose de alimentos, siempre y cuando no compremos todos en exceso.

A pasar bien el aislamiento voluntario

En 2014 la Nasa publicó la foto de arriba (Crédito: NASA/SDO), no es el coronavirus, es la corona de nuestro astro rey, el Sol, pero yo me imagino que el virus es así de temible.

Decidimos cerrar temporalmente nuestro estudio de pilates y esto trae consecuencias complicadas. La primera y más difícil es el asunto económico. Los ingresos se paran pero los costos de, local, servicios públicos, personal, etc., siguen acumulándose y las empresas pequeñas nos vemos mucho más afectadas. Esperemos que la crisis no dure mucho y que las medidas que estamos acatando del gobierno nacional y del gobierno local sean efectivas.

Lo primero que uno hace es negar los hechos y decirse que eso del virus es un asunto político, más que de salud. Pero entonces empiezo a leer (confío más en la prensa escrita) artículos como el del Washington Post:

https://www.washingtonpost.com/graphics/2020/world/corona-simulator/

Y entonces acepto que debo tomar medidas y que lo mejor que funciona ahora que no hay vacuna y que las perspectivas de tenerla son inciertas, es el aislamiento social. Y bueno, cerramos. Y ahora qué hago, porque voy a tener un montón de tiempo libre. Hago inventario de mis posibles entretenimientos:

  • Televisión por cable – ahhgg ¡no hay deportes!
  • Netflix
  • Spotify
  • Diarios impresos que me llegan
  • Libros
  • Ejercicios adentro del apartamento
  • Escribir para este blog
  • Trabajos varios caseros

Diarios

La televisión me dará un par de horas, los noticieros, todos presentan lo mismo. No soy muy amigo de las series, aunque tocará buscar alguna de esas que han dicho que son buenas: ¿The crown?, ¿La casa de papel?… Otro par de horas. Spotify, me acompaña permanentemente cuando trabajo en el computador, así que esa ya está. 

De los periódicos recibo El Universal de Cartagena de Indias y El Espectador de Bogotá. Los leo casi completos desde noticias hasta columnistas. En otros periódicos y revistas en internet, leo algunos columnistas hasta que se me acaban los artículos gratis del mes… Hago los crucigramas. En los impresos, El Universal trae dos y El Espectador uno. Los fines de semana también traen buenos. 

En El País, extraordinario periódico español, por internet, leo algunos artículos y además ese diario tiene un buen sistema de crucigramas. Cada día trae tres crucigramas, uno fácil, uno difícil y uno para expertos, además el software que los maneja es muy bueno y permite mostrar errores, y siempre da las referencias cruzadas.

https://juegos.elpais.com/?arkpromo=HomeEP_ServiciosLink

El País, también trae un blog de ajedrez que se llama El rincón de los inmortales, de Leontxo García, quien tiene un canal de Youtube, para el aficionado, buenísimo.

https://elpais.com/tag/c/71ddc71077b77126d68866b37ca75576

Y ya llegó el mediodía y entonces a cocinar el almuerzo. Aprovecho para, con los ingredientes que tengo, probar recetas. Reviso la nevera y la despensa y desde adentro del congelador, me llaman los ingredientes de un arroz marinero:

Libros

Aprovecho para terminar o al menos leer algunos capítulos de libros que he tenido en remojo. El primero, de un autor nacido en Macedonia, Grecia, pero criado en Australia: Tom Petsinis, doctor (PhD) en matemáticas. 

The french mathematician – setecientas páginas

Un libro sobre Évariste Galois, matemático francés, quien murió en un duelo a la edad de veintiún años, en 1831 y cuentan algunas leyendas románticas, que la noche anterior al duelo escribió mucha de la teoría de permutaciones y grupos, que es la base de las comunicaciones satelitales. 

El otro, de un escritor estadounidense, Harold McGee, con estudios en Caltech y Yale. En el año 1984, escribió La cocina y los alimentos, un libro básico para cualquiera que se interese en la relación entre la química y la cocina. Son unas ochocientas páginas

Otro día les cuento sobre los ejercicios, mis habilidades de «handyman» y la experiencia de escribir el blog. Si estos entretenimientos no son aún suficientes, empezaré a hacer comidas para congelar… Ya les contaré. Por ahora, aislamiento, a lavarse las manos con agua y jabón y no salir a menos que sea necesario.

¿Squash?

Este post pertenece a un amigo y seguidor, que cuenta su experiencia en uno de los deportes más exigentes para el cuerpo humano: Squash

Hace más de 25 años practico el squash; deporte que inicié en la universidad, un poco tarde creo, pero siempre de manera competitiva. He llegado a jugar varios torneos en los que he ganado y perdido. Torneos en la universidad, interempresas, en cajas de compensación y entre amigos. Cuando mejor jugué llegué a segunda categoría pero ahora, más viejo, juego en una categoría especial que ¿adivinen como se llama?: Senior.

El Squash es un deporte de alta exigencia:

  • Es uno de los deportes que más quema calorias
  • Se acondiciona el cuerpo para tener potencia y resistencia muscular
  • Se desarrollan reflejos y rapidez mental
  • Este ejercicio de raqueta causa alto impacto muscular en pies, tobillos, rodillas, musculos de las piernas, brazos, y espalda en zona lumbar

Dicho esto, hace más de un año me invitaron a una clase de prueba en Pilates ProWorks. Creí que con mi acondicionamiento para squash no iba a ser nada divertido. Ya me veía aburrido, sin sudar y mirando el reloj para ver cuando terminaba la clase. Pensaba que después de jugar squash a mi ritmo, esto sería una pérdida de tiempo.

¡Gran sorpresa! De esa primera clase me di cuenta que mi elasticidad era pésima, que tenía que balancear el cuerpo, descubrí nuevos músculos que casi nunca ejercitaba y finalmente terminé la clase medio muerto. Sin embargo, me gustó muchísimo.

He seguido asistiendo constantemente a clases de Pilates Pro y descubrí que es un complemento perfecto para los deportistas que amamos deportes de alto impacto como el squash.

Ahora, ¿qué he mejorado?

  1. Mi elasticidad en músculos: responden mejor a la exigencia y mejoré mis desplazamientos en la cancha, mejor colocación del cuerpo, reacción para golpes y retorno a posición.
  2. El trabajo de los músculos, desde adentro, los fortalece para el impacto
  3. Al trabajar rutinas de otros músculos, que típicamente no se utilizan en squash, complementaron el desarrollo equilibrado y balanceado en todo el cuerpo
  4. Ahora respiro mejor. Aprendí a respirar correctamente, mejoré la capacidad de respuesta y la rapidez mental que se requiere para pegarle a la bola de squash, que puede venir a más de ¡doscientos cincuenta kilómetros por hora!.
  5. En mi historia de juegos en squash he presentado diferentes lesiones como: codo de tenista (epicondilitis lateral), bursitis en cadera, fascitis plantar, o tendinitis en diferentes partes del cuerpo. Con pilates he logrado mitigar o prevenir este tipo de lesiones, ya que se me fortalecieron músculos y tendones en las sesiones de estiramiento adecuadas a mi constitución.

Mi recomendación para aquellos deportistas que quieren destacarse en modalidades como squash es que practiquen Pilates Pro, siempre dirigidos por un instructor que ayuda a trabajar aquellas zonas del cuerpo que los hará mejorar en su desempeño. A los hombres que practican squash, el trabajo en pilates no es tan fácil como uno creería, es muy duro, pero incrementa nuestras capacidades y respuestas.

Escrito por Miguel Rodríguez

Música y ambiente

Hay algo verdaderamente emocionante cuando uno hace ejercicio en grupo y es estar en una clase, llena, con toda la gente quemando calorías, tonificando su cuerpo y divirtiéndose. El trabajo se vuelve más impactante cuando se coordina con una música que lo invita a retarse uno mismo. ¡Suba el ritmo, sude más, haga más fuerza! Es música para bailar, disco, tropical, de todo, perfectamente elegida para las rutinas que se hacen. 

Parte del secreto de Pilates Pro es que el instructor va poniendo la música al ritmo de los ejercicios. No tiene nada que ver con la música que uno oye cuando se trata de pilates clásico en piso, de relajación. ¿De dónde sale esto de introducir música rítmica en aquellos sitios de tonificación y energía? En este mundo moderno donde todo se estudia y todo se lleva a la academia, ha habido varios escritos que demuestran que la música y el ejercicio se llevan bien. Un par de documentos de los muchos que hay: el primer link abajo es del National Center for Biotechnology Information, una de las principales fuentes de información de biología molecular:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22828457

El segundo, pertenece a un website dedicado a la investigación en neurociencia:

https://neurosciencenews.com/exercise-music-8515/

Lo que dicen los artículos muy claramente, es que uno se siente más capaz de completar las rutinas fitness retadoras, y funciona mejor, si el ritmo de la música es coordinado con el ritmo de los ejercicios. Claro que también la música puede desenfocarlo a uno de algunas tareas (así que uno no debe: hacer ejercicio, oír música y realizar operaciones de precisión, simultáneamente…), pero ayuda mucho cuando trabaja su cuerpo.

¿Ahora se volvió importante eso de las etiquetas de los alimentos empacados?

Hace tiempos, en Europa y en Estados Unidos, las compañias productoras de alimentos empacados deben poner una tabla de información nutricional en los empaques. La FAO (U.N Food and Agriculture Organization) de las Naciones Unidas, dice que la seguridad alimentaria es un derecho humano y por lo tanto debe haber claridad en que el contenido de lo que uno se come sea sano y nutritivo y que no represente peligro.

Esto, que suena bastante lógico, no era obligatorio en Colombia (todavía falta un tiempo para que la ley entre en vigencia) y la verdad no entiendo la reticencia de muchas empresas a poner dicha información en los empaques. ¿Será por costos? No lo sé. No creo que sea por no divulgar lo que tiene el alimento. Lo que sí puedo hacer, es explicar brevemente lo que tiene esa tabla que aparece por detrás de los empaques y porqué debemos leerla y entenderla antes de comprarlos. O después de comprarlos, ya en la casa, con más tiempo y sobretodo con anteojos. El asunto detrás de la información, es el control de la obesidad y prevención de posibles enfermedades derivadas de esta.

Estas tablas son más o menos estándar en su formato y vienen especificadas por porción y su equivalencia para una dieta de dos mil calorías diarias:

Entonces hay que tener en cuenta cuántas porciones tiene cada envase. Por otra parte, los empaques de alimentos como los chocolates tienen algunos sellos adicionales, más visibles en las cuales (basados también en una dieta de dos mil calorías diarias) se especifican por porción:

  1. Valor en gramos y porcentaje equivalente de grasa total
  2. Valor en gramos y porcentaje equivalente de grasa saturada
  3. Valor en gramos y porcentaje equivalente de azúcares
  4. Valor en gramos y porcentaje equivalente de sodio

Recuerde que los valores expresados son para la porción, no para todo el paquete. Así por ejemplo, si un paquete de galletas dice que tiene cuatro porciones y uno se come todo el paquete, los valores en gramos son los de las cuatro porciones sumadas. La grasa que consumimos en este ejemplo, es la de las cuatro porciones, es decir, los valores que dice en la etiqueta, multiplicados por cuatro. Con los paquetes de cereales el asunto es más complicado, es bastante difícil medirlos, porque como las porciones son en gramos, uno debería tener una balanza y no me imagino tratando de pesar los gramos de la porción mientras corre para salir a trabajar. De todas formas, recuerde que al ojo, la probabilidad de acertar la porción recomendada de cereal que uno se sirve en la leche es casi cero.

Pero bueno, la lectura de la etiqueta trata de ser más o menos fácil:

  1. Cantidad de calorías y cuántas calorías provienen de la grasa contenida en el alimento. La diferencia de calorías resultante entre las dos, es la que proviene de carbohidratos o de proteínas.
  2. Grasa total, saturada y trans y colesterol. Todas las publicaciones han insistido sobre la necesidad de bajar la ingesta de estas grasas con el fin de prevenir enfermedades coronarias.
  3. Sodio, este es un metal importantísimo para que los músculos acaten las órdenes de moverse que les envía el cerebro. Sin embargo, como todo, no se debe exceder cierta cantidad. Si uno lo hace, corre el riesgo de tener un desequilibrio electrolítico que tiene otras consecuencias problemáticas. Se asocia el sodio a la cantidad de sal (NaCl) que uno consume y que tampoco debe excederse de los valores recomendados. Acá abro un paréntesis sobre lo que publican algunas sales que se venden en el mercado y dicen contener “menos sodio”. No me imagino cómo logran que la molécula de sal NaCl, tenga menos Na. Así que deberían explicar mejor la cosa. Mmm…
  4. Carbohidratos y cuánta fibra contienen, básicos en la alimentación, no hay que extenderse mucho sobre el tema. La fibra ayuda con el cuidado del tracto digestivo y con el manejo del peso.
  5. Cantidad y porcentaje de azúcares y de proteínas. Originalmente los azúcares no tenían un valor diario recomendado, sin embargo, ahora ya lo tienen debido a la relación entre azúcares consumidos y obesidad.
  6. Vitaminas, al menos la A y la C y elementos como el calcio y el hierro.

Esto es a grandes rasgos lo que describen las etiquetas de los alimentos y que afortunadamente ya en el país muchas de las compañías han acogido las publicaciones de contenidos. Ahora sólo es necesario leerlas y tomar decisiones informadas respecto a lo que compramos.

En Colombia en estos días se está modificando un poco el asunto de las etiquetas de los alimentos empacados. Ahora se debe advertir claramente si el alimento tiene:

  1. Alto contenido en azúcares añadidos
  2. Alto contenido en sodio – sal
  3. Alto contenido en grasas saturadas

Adicionalmente, se debe presentar la etiqueta para cantidades de cien gramos o de cien mililitros y por porción. Vamos a ver qué tan compleja sale la tabla. Lo que sí es muy bueno, son los sellos de advertencia descritos.

Ver: https://www.minsalud.gov.co/Paginas/Colombia-tendra-etiquetado-nutricional-en-los-alimentos-envasados.aspx